“La antigua
forma de enseñar es aburrida, la nueva se basa en que los niños aprendan solos”
Marc Prensky
Cuando leímos parte de lo que decía Prensky sobre la escuela me pareció una propuesta interesante, razón por la que traté de averiguar un poco más de él, pero gran parte de la bibliografía estaba en inglés (o no se podía descargar), por lo que busqué un camino alternativo para acercarme a su propuesta, en este caso, una entrevista. Les presento a continuación algunas de las ideas principales allí expuestas*:
El primer
pensamiento de Prensky, que logró generar cierto desconcierto público, fue
señalar que los computadores y los videojuegos no son malos. Él señala que
mucha de la gente que hace las críticas a los videojuegos no son asiduos a ellos,
por lo que hablan desde algo que no conocen. La prensa sería en gran parte
responsable de esta visión deformada de los videojuegos, donde se destacan lo negativo, no así lo positivo. Uno de los mayores beneficios, que menciona
Prensky en la entrevista, es que los juegos enseñan a asumir riesgos, a actuar
a partir de un feedback, a tomar decisiones
en relación a problemáticas determinadas, habilidades que se pueden transmitir
a nuestras acciones posteriores.
Punset
pregunta: ¿Experiencias diversas comportan estructuras cerebrales distintas?
Prensky señala que los aficionados a los videojuegos presentan una mayor
concentración dividida en distintos focos a la vez, una mejor visión periférica,
habilidades para la resolución de problemas, pero faltan estudios para ser
concluyentes en este sentido.
No es que
los niños no puedan prestar atención, los niños deciden no prestar atención, ya
que si los colocas a ver una película de su interés durante 3 horas, estarán
atentos, por lo que esto no puede definirse como déficit atencional, sino como
un problema de estrategia educativa. Los niños pueden hacer cosas más poderosas fuera de
clases que dentro de la escuela, señala Prensky.
El deber de
la escuela en este sentido es motivar a los estudiantes, por eso los profesores
no van a dejar de existir, su trabajo es darles luz. ¿Tienen déficit
atencional? No despertamos su interés, solo los irritamos. ¿Cómo encendemos la
luz? Podemos lograrlo en relación con aquello que los apasiona, con la
tecnología, menciona Prensky. No solo tenemos que prepararlos para los
exámenes, sino para el futuro desconocido. Hay que pasar de ser el controlador,
al guía y compañero de los procesos de aprendizaje.
El tema que nos convoca es el de las prácticas docentes, por tanto, ¿Necesariamente el uso de la tecnología, en este caso los videojuegos, implica un desarrollo del pensamiento? ¿Una mejora de la calidad del aprendizaje? ¿En qué sentidos? Los invito a visualizar la entrevista completa y a hacer sus comentarios en relación al tema.

No puedo estar más de acuerdo con lo propuesto por Prensky.
ResponderEliminarO sea, no podemos obviar que los niños se desenvuelven en un entorno tecnológico que forma parte de su cotidianeidad, y aprenden a desenvolverse en ese mundo de forma casi natural. Para nosotros, los adultos, puede parecer aberrante después de todas las barbaridades que nos dicen los medios de comunicación acerca de los videojuegos, nos hablan de la adicción a ellos, de los posibles problemas neurológicos, etc. satanizan los videojuegos y nos bombardean diciéndonos todo lo que dicen.
Es cierto que el problema no está en los alumnos, es la escuela que se quedó atorada en los años y no ha progresado.
Vi toda la entrevista.
Excelente blog.