Pero, ¿Qué
es una práctica pedagógica? Para los autores es el conjunto de metodologías y
estrategias que utiliza el docente cotidianamente para el logro de los
objetivos de aprendizaje, las cuales son desarrolladas contextualmente. Una
buena práctica pedagógica debe considerar dos aspectos dentro de su
planificación: el diseño de una estrategia didáctica y la evaluación de la
misma. Entonces, ¿Cómo generar buenas prácticas en torno al uso de las TIC’s en
el aula? Para los autores, la integración de las Tics debe incorporarse de forma transversal al
funcionamiento de la clase, de forma natural, “invisible”. Hay que
tener claro, en este sentido, que la mejora de la calidad del aprendizaje no
está exclusivamente asociada al uso de tecnologías, sino también a la forma
de mirar el currículo, la evaluación, el desarrollo profesional del profesor,
etc., por tanto es esencial, como dice Jaime Sánchez, “(el) cómo, para qué,
cuándo, con qué y por qué utilizamos la tecnología en el aprender”. El mismo
autor considera la existencia de tres momentos en el proceso de integración
curricular de las TIC’s en el aula:
- Apresto de las TICs: Corresponde a los primeros pasos en su uso y conocimiento. El foco está en superar el miedo de los docentes respecto a la tecnología y descubrir sus potencialidades. No implica un uso educativo, ya que el centro está más en las TICs que en objetivo pedagógico.
- Uso de las TICs: Implica conocerlas y usarlas, pero sin un propósito educativo claro, correspondiendo a un enfoque más tecnocéntrico del uso de la tecnología para apoyar el aprendizaje (competencias de alfabetización digital, uso para preparar clases, tareas administrativas, uso de software educativo, etc.)
- Integración curricular de las TICs: Es otorgarle a su uso un fin educativo específico en relación al aprender. Tener el objetivo X de aprendizaje para el cual se ocupa la tecnología Y, donde el centro es X no Y. Cuando el aprender es visible, las TICs se tornan invisibles.
De esta
manera, una buena práctica pedagógica se define por cinco dimensiones:
innovación pedagógica, integración curricular de las TICs, práctica pedagógica,
resultados e impacto y uso de la tecnología. Las primeras tres dimensiones ya
han sido explicadas más arriba, los resultados de impacto se relacionan con el
logro de equidad, competencias TICs y apropiación de contenidos por medio del
desarrollo de experiencias con uso de tecnología; y el uso de la tecnología
está referido al cómo y para qué los docentes utilizan las diferentes
herramientas informáticas disponibles en los establecimientos.
En un
segundo post nos referiremos acerca de las prácticas analizadas por los
autores, pero lo importante en este sentido es conocer su opinión: ¿Qué
definiría una buena práctica pedagógica en relación al uso de las TICs? ¿En qué momento de la integración curricular de la tecnología nos encontramos?
* Jaime
Sánchez, Álvaro Salinas, Orietta Purcell y Lorena Pérez,

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